¿QUÉ ES EL QUERER QUERER?

Forma de pensamiento que lleva muchas veces a que las personas dejen las metas, los tratamientos o abandonen los programas se da porque no aprendieron a diferenciar dos instancias diferentes: una cosa es “querer, querer hacer algo” y otra es “querer hacer algo”.


Durante muchos años he trabajado junto a personas que necesitaban un cambio radical en sus vidas.

Muchos de ellos adictos a los cuales esa dinámica de conducta y dependencia los estaba llevando a perderlo todo. Con el tiempo, pude descubrir una dinámica algo engañosa y que complica a la gente al momento de cambiar hábitos.



Es el caso de aquellos que tienen un vicio, el cual saben que está mal: saben que fumar está mal, que les hace daño a su cuerpo, saben que comer demasiado o comidas no saludables les afecta en la salud y así con cualquier forma de vida que no sea saludable. Ellos quieren lograr algo, pero cuando se trata de generar el esfuerzo de la disciplina para llegar a la meta terminan fracasando. ¿Qué sucede entonces? Muchas veces ante este fracaso, personas que están a su alrededor (familia, amigos, compañeros) los acusan de no querer cambiar y se frustran y angustian porque creen que no lo van a poder lograr nunca.


Esta forma de pensamiento que lleva muchas veces a que las personas dejen las metas, los tratamientos o abandonen los programas se da porque no aprendieron a diferenciar dos instancias diferentes: una cosa es “querer, querer hacer algo” y otra es “querer hacer algo”. Lo voy a graficar con un ejemplo: en una oportunidad llega un paciente al consultorio y me dice “doctor, quiero que haga algo para que se me vayan las ganas de consumir”. Este muchacho la tenía clara, él quería que yo pusiera en él, el deseo de dejar de consumir pero no quería dejar de consumir, él quería, querer dejar de consumir.

Querer “querer dejar de consumir”, es muy diferente a “querer dejar de consumir”.

Por qué? En el primer caso, lo que uno desea, es tener el deseo, uno se para en el pensamiento de que “sería bueno dejar la droga”. En el segundo caso, se quiere dejar las drogas directamente, es decir ya se tiene el deseo. Cuando alguien quiere dejar de consumir enfrenta el esfuerzo para llegar a la meta.


Si no estamos dispuestos a asumir el esfuerzo que amerita es porque todavía queremos “querer dejar de consumir”. “¡Cómo me gustaría dejar de fumar!”

En realidad lo que está diciendo es que le gustaría “querer dejar el cigarrillo” o lo que sea porque en realidad no estoy dispuesto a sufrir para dejarlo, no estoy dispuesto a sufrir el dejar de comer lo que me hace mal, no estoy dispuesto a enfrentar la crisis de cambiar un mal hábito.


Si estás en la posición de querer “querer dejar las drogas, el alcohol o cualquier forma de vida” que te esté perjudicando yo te animo a que puedas dar el siguiente paso.

Anímate a sufrir para dejar lo que tenés que dejar ya que sin la tolerancia a la frustración no vas a poder cruzar la abstinencia. Tenés una gran oportunidad, no desperdicies más el tiempo.


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